Comida asiática II: finde japonés en la ciudad condal: Ramen Ya Hiro, Usagui te&cafe y Ochiai

Seguimos con la comida japonesa, y nos desplazamos a Barcelona, allí podemos encontrar infinidad de restaurantes de todo tipo de comida japonesa: especialistas en sushi, amplias variedades de cocina nipona o asiática en general, ramen y pastelerías o teterías.

En una de mis últimas visitas a la ciudad condal, decidimos aprovechar y hacer un fin de semana de gastronomía temática (aunque al final tuvimos un patinazo y hubo que improvisar en la cena) os dejamos algunas sugerencias.

Debo admitir que echamos mano de la guía que ofrece comerjapones, para conocer gran parte de la amplia oferta de cocina japonesa que hay en la ciudad, junto con referencias y recomendaciones. Lástima que acudimos a Barcelona pocos días antes que empezase a japanese week… a ver si el próximo año coincidimos para ir!

¿No os apetece sushi o vais acompañado de alguien que no le convence comer pescado crudo? ¿Qué os parece probar unos fideos ramen? Los que hayáis leído manga, sabréis que es un clásico nipón. Nosotros hicimos una parada en el afamado Ramen-Ya Hiro, en la calle Girona, 164 (tel. 93 0028441) es un pequeño local, especialista en fideos, es frecuente encontrar el local con bastante gente y en horas puntas, cola, aunque el buen trato y la comida que sirven vale la pena y saben cómo hacer que los clientes soporten mejor la espera. Cuando fuimos, no obstante, tuvimos suerte y encontramos mesa. Podéis comer también en la barra, mientras ves cocinar, tal como si estuviésemos en un anime 😛

¿Qué podemos encontrar? Ramen, tal como indica su nombre, Yakisoba y algunos platos de arroz/onigiris.

El ramen se dice que es la versión nipona de los fideos chinos y se compone de la pasta, el caldo de base y los complementos que le añadas.

Los fideos [men] se elaboran con harina de trigo, agua y sal y se le añade o bien huevo o bien kansui (agua con carbonatos y ácido fosfórico, lo que le confiere ese color amarillo a la pasta). La base de caldo puede ser muy variada, pero en Ramen-Ya ofrecen dos de las más típicas: soja o misho, caldo de pollo y cerdo con una de las dos salsas. El miso tiene un sabor muy particular, la base de soja es algo más fuerte, debido al sabor intenso y salado de esta salsa, cada uno está delicioso!

Por último los [Gu], acompañamientos, en este caso encontrábamos unos que venían de base: carne de cerdo guisada,cebollino, alga nori, diversas especies y verduras picadas y el famoso naruto, que siempre había visto y no había probado, no es más que pasta de pescado al vapor, prensado y mezclado con diversos ingredientes, cuando el relleno forma una espiral le llamamos naruto, por el torbellino en el mar que hay próximo a esta ciudad japonesa.

Estos son los ingredientes del plato (todo el bol por 7,5€), pero se le puede añadir más ingredientes extra, lo que en la carta le llaman toppings: maiz, cha-shu (panceta guisada), huevo pochado, bambú guisado, brotes de soja, alga nori o mantequilla.

Podéis completar la comida con algunas tapas: Tofu frío con cebolla y jengibre, ensalada de wafu (tofu, alga wakame y sésamo), Edamame (muy típico, un básico en los restaurantes japoneses, es soja verde servida entera, con vainas, cocida con sal) junto con las Gyozas, crestas de carne, xiitake y col, otro clásico.

Y una sorpresa apta para los más atrevidos, un guiño coreano, Kimchi, col china fermentada con salsa picante. Su olor es muy particular, no muy agradable, con lo que no invita a comérsela, la fermentación además de ese característico olor, tiene un sabor también fuerte y avinagrado, la verdad es que a mí, no me gustó demasiado, pero nos pudo la curiosidad y la verdad es que pocas veces se da la ocasión de probarla.

Como entrantes también pedimos unas Gyozas, que al igual que el ramen y su caldo, eran caseras, y se nota! Sabrosísimas crestas acompañadas de una salsa que casaba estupendamente.

Para acompañar, unas buenas cervezas, niponas, ¡cómo no! Podéis escoger entre Sapporo  o Kirin.

De postre podéis encontrar especialidades niponas como helado de té matcha o de judía roja, pero la verdad es que acabamos tan llenos que no pedimos postres.

Por la noche fuimos al primer restaurante nipón que abrió en Barcelona, Tokyo Sushi, situado en la calle comtal, 20 (Tel 93 317 61 80), en pleno barrio gótico. Cuesta un poco encontrarlo, no porque esté escondido, pero sí un tanto camuflado en un portal, la fachada es preciosa, clásica nipona, pero os recomendamos reservar mesa, al menos si vais en fin de semana, ya que cierran pronto la cocina (sobre las 23h) y nos quedamos sin mesa.

Y cambiamos de tercio, porque no sólo podemos encontrar restaurantes donde comer o cenar, para sumergirnos completamente en la gastronomía nipona desde Barcelona, decidimos incluir en nuestra lista una tetería donde merendar y una pastelería conocidísima en la ciudad, por su larga trayectoria, para desayunar y cerrar así nuestro finde japonés.

La tetería Usagui, situada en la calle Santjoanistes, 28 (Tel 93 200 55 41) fue todo un descubrimiento, cuando pasamos por delante la primera vez, estaba aún cerrado y pensamos que nos habíamos equivocado y ya no estaba, pero no!! Este local hace poco que celebró su primer aniversario, podéis ver su página de facebook: https://www.facebook.com/UsaguiTeJaponesCafe y comprobar por vosotros mismos que es un local con un gran encanto.

Al frente Jun, una japonesa afincada en Barcelona, que nos acoge con los brazos abiertos en el local, mientras nos pregunta cómo hemos sabido de su local.

Su especialidad es la repostería nipona, que prepara ella misma, amén de unos tes riquísimos!

Por lo que he podido ver por la red, ahora también hace especialidades en formato menú de mediodía, una gran iniciativa que espero probar pronto!

Su local es precioso, muy minimalista pero cuidado hasta el último detalle, en sus cartas explica todo lo que preparan, por ejemplo, los rellenos de sus mochis.

La presentación de todo lo que pidas es esquisita, y esos conejitos adorables donde apoyar los cubiertos…. ohhhh!!

Probamos su roll de té matcha, era algo que recomendaban del local y no perdimos ocasión de probarlo, esponjoso y buenísimo! Estaba relleno de matcha y judía roja, son sabores muy diferentes a los que estamos acostumbrados en nuestra repostería, pero si abrís un poco vuestro paladar comprobaréis que es estupendo, nada empalagoso y el matcha resulta muy refrescante.

Probamos el mochi de té matcha también, su pasta de arroz es una textura sinigual si es vuestra primera experiencia, muy pegajosa al tacto, ligeramente dulce, ya que está combinada con matcha, el relleno, judía roja y nata, un pequeño bocado que sacia más de lo que diríais a simple vista.

Acompañamos con unos tés fríos de arroz y trigo, sabores a los que tampoco estamos acostumbrados, el primer sorbo que di de mi té de arroz me quedé muy parada, pero es refrescante, suave, ideal para combinar con  la repostería ya que tienen base de té verde, que le da un contrapunto un poco amargo.

 

Y para acabar, pasamos a un must de la repostería nipona en Barcelona, Ochiai, una pastelería que cuenta con más de un cuarto de siglo en su haber y al frente, Takashi Ochiai, conocido repostero al que podéis ver en ocasiones dando clases de cocina.

Conocí por primera vez su existencia cuando vi pasar un camión rotulado con el nombre del establecimiento, me llamó la atención y mi amiga Pastori,  me comentó que era un local al que había ido varias veces y que me recomendaba.

Situada en Comte d’Urgell, 110 (Tel. 93 453 63 83), www.ochiaipastisseria.com .Jjusto al lado de su primer establecimiento, encontramos un local muy moderno, espacioso, con una gran gran variedad de todo tipo de pastelitos, helados, bombones. Una delicia.

Nos advierten al servirnos que van cambiando las variedades según el día, pero os aseguro que la oferta que ofrecen no es pequeña. Decidimos probar varias opciones diferentes entre sí, lo acompañamos todo con té verde caliente o frío, cada uno según  gusto.

Los famosos Dorayaki (el pastelito que comía Doraemon), no es sino un pancake relleno de soja confitada.

No podía faltar uno de sus famosos Mochis, probamos el de arándanos, mucho más dulce que  el de matcha, pero muy rico. Si lo compras en su envase, para llevar, da hasta pena abrirlo!

Podíamos escoger entre una madalena de sésamo o de té matcha y escogimos esta  última, la verdad es que me encantó, fue mi favorita!

 

Y para acabar una Kastera (bizcocho) de té verde también. Ochiai tiene bastantes panfletos publicitarios donde ver sus variedades de repostería y bombonería. En uno de ellos pude leer la peculiar  historia de Kastera, que merece la pena reproducir aquí.

Os escribo textualmente:

“En el año 1480 nació en Castilla el pastel conocido actualmente con el nombre de Kast era. Años más tarde de su nacimiento, el pastel viajó hasta Portugal. En el año 1543, los misioneros portugueses exportaron este dulce bizcocho a la ciudad japonesa de Nagasaki junto con otros productos como el vino o el cristal. En aquellos momentos Nagasaki era la única ciudad japonesa abierta a los países occidentales.

A partir de ese momento Kast era se fabricó durante años y se expandió por toda la isla japonesa. A causa de las características fonéticas del japonés el nombre original del pastel cambió y en lugar de llamarse Ca stilla pasó a ser conocido con el nombre de Kast era. En 2005, la pastelería Ochiai ha tenido el honor de recibir al maestro Igawa, especialista en la fabricación de Kast era en Japón. Después de 450 años este legendario pastel ha vuelto a sus orígenes.

 

 

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