Gúspira

  • Recomendamos para: pasar una velada agradable, disfrutando de una buena comida o cena degustación
  • Ideal para pareja o un grupo de amigos que busquen una experiencia gastronómica.

Hoy os traemos una entrada especial, ya que os vamos a contar no nuestra experiencia, sino la de un buen amigo que junto con su pareja y amigos fueron al restaurante la Gúspira de Linyola. Así hoy, os explicaremos las sensaciones que le trasmitieron su cena degustación, a la vez que añadimos también nuestras impresiones.

Este local al cargo del xef Jordi Vidal, cuenta con unos menús efectivos, sabrosos y sorprendentes, vanguardia en la cocina que contrasta con el entorno rústico de la decoración del local, que particularmente creo que le da un toque hogarño, de sentirte más a gusto si cabe.

Tres menús: Clássics (4 platos), la Gúspira (6 platos) y Experiencies (7 platos), para diferentes paladares y presupuestos.

El cuidado por los detalles se nota tanto, en la presentación, el menaje, como en la propia cocina, dando cómo resultado una experiencia de disfrute para los sentidos.

Mientras esperaban los platos, sirvieron un pequeño tentempié.

El primer plato en llegar fue la vichissoise de calçots, coco y gamba, una combinación que si bien cuesta imaginarla, fué uno de los platos que más sorprendieron y gustaron

Le siguió el falso huevo de calabaza y almendra, un trampantojo divertido

El menú siguió con la falsa coca de manzana crujiente con maiz, royal de foié y vino dulce, la tapa concentraba de una forma ingeniosa gustos y colores.

Entrando ya en los platos principales, pescado y carne, el bacalao meloso con gnoccis de brandada y “suquet” de gamba especiada fue otro de los platos que más sorprendió sobretodo por el detalle de los gnoccis

El plato de carne era laminera de cerdo asado con “suquet del rostit”, espárragos y perfume de soja, el cerdo estaba supertierno y jugoso, una delicia.

En el menú la Gúspira, que fue el escogido, podíais encontrar un refrescante de cítricos, manzana y mató con sorpresa en forma de petazetas, un broche refrescante que encantó.

La presentación no sólo contaba con detalles sinó también con espectáculo, el momento neblina, da ese toque de efecto y solemniza la celebración 😉

Podías cambiar alguno de los platos por opciones de los otros menús, en este caso, algunos optaron por el postre del chocolate visto des de diferentes maneras con vainilla y café, si eres un apasionado del chocolate, es difícil resistirse!

Cómo veis, los menús degustación son completos, variados y juegan con los sentidos, seguramente estos entre otros sean aspectos que le han hecho alcanzar la valoración y reconocimiento que tiene entre sus comensales.

Aunque nosotros aun no hayamos ido en persona, no tardaremos en vivirlo que nos ha dado mucha envidia!

Gracias Jordi por compartir con nosotros tu experiencia y permitirnos que la trasmitamos.

 

La Gúspira: Carrer Isabel II, 19 Linyola – 973 71 45 67

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