La Cava de Tàrrega

La Cava de Tarrega, situado en carrer del Mestre Güell, 5 (Telf. 973 31 13 80) es un pequeño local lleno de sorpresas.

Al frente, Albert Marimón, recientemente premiado como cocinero del año y David Moreno, experto en botánica, te transportan a su particular visión de la cocina y las tapas.

Cuando me dijeron semejantes referencias del local, me formé una primera idea que se disipó rápidamente. El local es pequeño, acogedor, sencillo en su decoración, abierto, a un lado se encuentran las mesas para un grupo moderado de comensales y al otro extremo, los cocineros, sin paredes de por medio.

La carta se encuentra replicada a lo largo de la pizarra que decora y envuelve la parte superior de las paredes del local.

Un detalle, la pizarra también la podéis encontrar en el cuarto de baño, junto con unas tizas que animan a dejar llevar un poco la imaginación y escribir aquellos típicos mensajes, estando esta vez todo previsto.

Pero volvamos a lo que nos acontece, nos dejamos aconsejar por unos amigos habituales del local. Completamos con las recomendaciones que nos hacen en local, entre las novedades que cada ciertos días van incorporando.

Debo destacar que el servicio es atento y organizado. Iban trayendo los platos a un  ritmo perfecto, ni llenaban la mesa de platos, ni dejaban espera, estaban atentos de ir  pasándolos en el momento justo.

Como primer detalle, nos trajeron un poco habitual tentenpié, unos guisantes frescos. Nunca había comido guisantes así y la verdad es que están buenísimos.

Para beber apostamos por probar primero la cerveza de tomillo de litro, aromática sin duda, servida muy fresca y en coctelera. Tras esta probamos la cerveza de espelta, que me encandiló, me pareció suave, refrescante y esquisita.

Empezamos por la Brava “La Cava”(1,65€), evidentemente, no es el típico plato de patatas bravas, nos encontramos con una patata al caliu, con su piel, rellena en su interior de las salsas que componen la mezcla brava: un suave alioli y una salsa de tomate casera.

Foie a la plancha (5€): un plato que incluso a los pocos amantes de este género como a mi, me llegó a convencer.  Servido con cebolla caramelizada.

Las alcachofas (3,5€) fueron otra grata sorpresa. Laminadas muy finas, servían de tentempié caprichoso. Crujientes y doradas, eran un snack sano y diferente.

Sepia en tempura (3,95€): una se las sepias más tiernas que he llegado a probar nunca. Acompañada de limón y alioli suave en el margen.

Hamburguesa al punt (4,90€). Servida de esta original forma, ideal para compartir. En formato sandwich. la hamburguesa estaba realmente a algo menos del punto, pero jugosa y con todo el sabor. La servían con una salsa de mostaza de dijón, cada vez soy más fan de este tipo de mostaza!

Fals arròs d’Obaga (4,5€). Este es uno de los platos que más me sorprendió y a su vez me encantó. Este cereal servido con una salsa de queso montañés, formando una crema al estilo carbonara suave pero muy sabrosa. El toque de las flores le acaba de aportar ese algo especial a la cazuelita mágica. A cada cucharada, más me gustaba.

Daina amb tirabecs (4€):

Daina: Lleuger com una daina.Tirabec: de tirar i bec, per la forma allargada de la tavella del llegum. BOT/AGR Varietat de pesolera, de la família de les papilionàcies (Pisum sativum var macrocarpum), de flors violades i solitàries, llegums comprimits i llavors brunenques comestibles.

Es tal vez el plato que menos nos sorprendió de la noche. No había probado anteriormente esta carne, por lo que para mi era novedoso por sus ingredientes. La carne de este mamífero es sabrosa aunque de sabor ciertamente suave. El acompañamiento sorprendía porque semejaba las pieles de los guisantes pasados a la plancha, pero la verdad es que todas las verduras están muy bien combinadas con los platos.

Sobrasada de cerdo negro (3,60€): este plato es contundente. La sobradada tiene un gusto muy intenso, para mi, demasiado tal vez. Por suerte viene acompañado de espárragos verdes, que le dan un contrapunto al plato.

Bikini ibérico (3,75€): los sandwichs más tradicionales con género de calidad. Anteriormente nos comentaron que se servían acompañados de trufa, que le aportaba un toque diferente.

Girella del Pallars (4,50€). Este plato típico de la zona de Pallars es una carne-embutido elaborado a partir de varias partes del cordero. En este caso, se servía con un rebozado muy fino y suelto y combinado con pulpitos y unas espinacas frescas

Y llega el momento de los postres, la verdad es que era difícil elegir entre las diferentes opciones ya que todas tenían un aspecto esquisito. Productos de proximidad, artesanos y de calidad. Me dejé aconsejar por los expertos en el tema y decidimos por dos opciones:

Espuma de manzana (3,90€): combina el punto ácido de la manzana verde, con la cremosidad de la espuma y en el fondo, un punto agalletado, muy dulzón. Riquísimo postre, que pasa muy bien.

Lingote de chocolate (3,10€): ya había probado anteriormente la combinación de chocolate con aceite y sal pero este plato está preparado a forma de carrera de pasos, coges tu porción de chocolate negro, con oro espolvoreado por encima, lo pasas por el aceite y dejas que se impregne de la sal maldon para acabar. Una combinación de sabores intensos y contrastados. Os lo recomiendo.

En definitiva, la Cava es un sitio original, agradable y donde se come muy bien, a un precio justo y con una calidad excepcional.

One thought on “La Cava de Tàrrega

  1. CARO TARTAR DE LUBINA 16 EUROS UNA FINA CAPA DE PELLEJITOS DE NO SE QUÉ. ENCIMA COBRAN 10% POR SERVIR EN LAS MESAS CON UN ESPACIO ESTRECHO DONDE NO PUEDES NI USAR LOS CUBIERTOS. PRODUCTO BASICO QUE COBRAN A PRECIO DE ORO. ROBO A MANO ARMADA.

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